Asystir ContractsContratos
Registra cada financiador cliente, su modelo de contrato —cápita o administración—, planes, reglas de cobertura y valores. Emite la factura mensual a cada obra social o prepaga y controla que entre lo que corresponde.
ASC no es un sistema monolítico ni un conjunto de programas sueltos. Es una suite: cada área de la gerenciadora tiene la herramienta hecha para su trabajo, y todas leen y escriben sobre los mismos datos, con las mismas reglas y el mismo registro de auditoría.
Todo lo que la gerenciadora acuerda con cada financiador, y a quién tiene que cubrir hoy.
Registra cada financiador cliente, su modelo de contrato —cápita o administración—, planes, reglas de cobertura y valores. Emite la factura mensual a cada obra social o prepaga y controla que entre lo que corresponde.
Carga el padrón mensual de cada financiador, procesa altas y bajas, emite la credencial digital y responde al instante la única pregunta que importa en la ventanilla: ¿esta persona tiene cobertura hoy?
Quiénes atienden, con qué convenio y cuánto se les paga por cada práctica en cada fecha.
Alta de clínicas, sanatorios y profesionales; convenios, habilitaciones, matrículas y seguros de mala praxis con alerta anticipada de vencimiento. Publica la cartilla actualizada para afiliados y call center.
Códigos, módulos y el precio de cada práctica en cada convenio, con vigencia por fecha. Actualizaciones masivas por porcentaje y simulación del impacto antes de aplicarlas. Nomenclador Nacional y nomencladores propios conviviendo.
El control previo de las prácticas y el seguimiento de los pacientes que más recursos necesitan.
Recibe los pedidos de prácticas, aprueba automáticamente lo que cumple todas las reglas y deriva lo complejo al auditor médico con el caso ya armado. Valida la receta y la orden electrónica contra las plataformas registradas.
Seguimiento de pacientes de alto costo, crónicos, oncológicos y con discapacidad: plan de tratamiento, prestaciones autorizadas, costo acumulado y próximos pasos. Arma la documentación para los reintegros del SURGE.
El corazón de la gerenciadora: recibir, auditar, resolver reclamos y liquidar. Sin papeles y sin discusiones sin respaldo.
Recibe la facturación de cada prestador, valida la factura electrónica contra ARCA, controla que la carpeta esté completa y reclama automáticamente lo que falta, con plazo y responsable.
Controla automáticamente cada línea —cobertura vigente, autorización previa, arancel de convenio, duplicados, compatibilidad de prácticas— y arma bandejas separadas para auditoría administrativa, médica y de terreno. Todo débito sale con su motivo escrito.
El prestador apela cada débito desde su portal, con la prueba adjunta. El caso vuelve a auditoría con plazo, y lo que se acepta entra automáticamente como crédito en la liquidación siguiente. Nada se resuelve por teléfono.
Calcula exactamente lo que se le paga a cada prestador: lo aprobado, menos débitos, más reclamos aceptados, menos retenciones impositivas. Emite la liquidación con su detalle y la orden de pago.
La tesorería del día a día y el resultado económico real de cada contrato.
Agenda de pagos por vencimiento, generación de archivos de transferencia bancaria, certificados de retención y seguimiento de la cobranza de las cápitas que debe cada financiador.
Cuenta corriente con cada obra social o prepaga: ingresos por cápita, costo real de las prestaciones, siniestralidad y margen de cada contrato, mes a mes. La respuesta a «¿este contrato nos conviene?», con números.
Costo por afiliado, uso por prestador, tiempos de autorización, tasa de débitos y evolución de la siniestralidad. Y detección de comportamientos fuera de lo normal: sobreprestación, prácticas incompatibles y consumos atípicos.
Tres portales para que prestadores, financiadores y afiliados trabajen sobre los mismos datos, cada uno viendo solo lo suyo. Se acaban los mails con planillas adjuntas.
La ventanilla digital de clínicas, sanatorios y profesionales: validan afiliados, piden autorizaciones, presentan su facturación, siguen el estado de cada presentación y consultan liquidaciones y débitos con su motivo.
Las obras sociales y prepagas suben sus padrones y consultan, cuando quieren, consumos por afiliado, informes de gestión y el estado de los reintegros. La transparencia deja de ser un pedido por mail y pasa a ser una pantalla.
Credencial digital, cartilla, estado de autorizaciones, turnos y reclamos en el celular. Detrás, un centro de atención que sigue cada caso con plazo y responsable, incluidos los reclamos que llegan por la Superintendencia.
Un solo lugar para los datos maestros, los usuarios y permisos, el motor de reglas y los documentos. Core registra quién cambió qué y cuándo —algo que deja de ser un lujo cuando hay que responderle a la Superintendencia o demostrar el cumplimiento de la ley de datos personales de salud.
Core es el punto único de contacto con el ecosistema de salud.
No hay dos gerenciadoras iguales. En una reunión de relevamiento definimos el alcance de la Fase 1 sobre su proceso real.